miércoles, 19 de noviembre de 2014

16. Julio Cortázar en la publicidad: anuncio de SEAT león



Muchas veces no nos damos cuenta de que también los anuncios televisivos esconden, en ocasiones, un carácter literario. Este es el caso de un anuncio para SEAT león, que utiliza “Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj” (Historias de cronopios y de famas), de Julio Cortázar, gran autor argentino. El texto, narrado por el propio escritor, acompaña a las imágenes del coche en cuestión en voz en off.  La elección de este texto es algo que llama la atención, pues el fragmento habla de un reloj, y por ello el anuncio podría parecernos ineficaz a simple vista. Analizándolo con detenimiento, vemos que no es así.

El anuncio consigue el efecto que desea. Las imágenes nos muestran esa relación ‘especial’ entre un coche y su dueño (con el estereotipo masculino, sin embargo); y el texto de Cortázar, aun hablando de un reloj, crea un paralelismo. A fin de cuentas, tanto las imágenes como el texto señalan la posesión de un objeto y cómo este llega a complementar a la persona. Además, este paralelismo podría extrapolarse a un nivel histórico y social, pues los coches y los relojes siempre se han asociado a cierto estatus.

Consideramos, por tanto, que el anuncio, con sus tintes artísticos, está bien traído; resulta eficaz y llamativo a ojos del consumidor.

lunes, 10 de noviembre de 2014

15. Reescribiendo un anuncio

Como siempre, se trata de estudiar lo ligadas que en ocasiones están literatura y publicidad. Sin embargo, esta combinación muchas veces es mejorable, y nos hemos dedicado a reescribir el poema del ejemplo de la fotografía, un anuncio de un conocido banco. Este es el resultado:


Cuando uno es niño, se pregunta:

¿Qué será lo que me hará grande?
Desde que uno es adulto, piensa:
“quizá sea el tiempo, el éxito, la belleza;
o puede que la fortuna, el poder y el prestigio”.
Pensarás que aquello que posees te hará grande.
Nada más lejos de la verdad.
Porque sólo hay una cosa en este mundo
que te hará grande:


Valorarte y entregarte a los demás.

14. Aforismos sobre "If", poema de Rudyard Kipling

Rudyard Kipling, célebre escritor británico nacido en India, ganador del premio Nobel de Literatura en 1907, es recordado principalmente por sus relatos, poemas y cuentos infantiles (El libro de la selva, 1894), así como por ser un gran defensor del imperialismo occidental.

Uno de sus poemas más famosos es “If, traducido al castellano como “Si…, de 1895. A partir de sus versos hemos extraído algunos aforismos que podemos entender como ideas o incluso consejos:

“Confía en ti mismo aunque los demás duden de ti, pero tenlos en cuenta”
“Mantén la calma cuando todos la pierdan”
“No engañes aunque seas engañado”
“Sueña sin que los sueños se apoderen de ti”
“Si no has perdido la voluntad, no has perdido”
“Cuando no puedas más, continúa”
"No respondas al odio con odio"

Para saber más sobre Rudyard Kipling, aquí

martes, 4 de noviembre de 2014

13. Versificación de un anuncio escrito por Víctor Botas

Víctor Botas fue un destacado escritor asturiano perteneciente a la generación del 68. Se licenció en la carrera de Derecho y ejerció durante varios años, compaginando su trabajo con la escritura y la enseñanza universitaria. Aunque escribió textos narrativos, su labor más reconocida dentro del mundo literario ha sido como poeta. Pero Víctor Botas colaboró, además, en trabajos de distinta índole, tal es un anuncio publicitario de los años ochenta para una tienda de ropa infantil ovetense, Pigüi, objeto de este comentario. 
Este anuncio, entre muchas otras cosas relacionadas con el escritor (manuscritos, fotografías…), puede verse desde el pasado 27 de octubre en la Biblioteca de Asturias Ramón Pérez de Ayala (Oviedo) en una exposición que se podrá visitar hasta el 16 de noviembre.

El anuncio, aparentemente prosístico, parece esconder una versificación que sale a relucir con el ritmo de su lectura, y resulta característica del autor. Así podríamos escribirlo una vez “extraído” de la prosa:

En aquella Bagdad de Las Mil y Una Noches
un rico mercader de luengas barbas
quizás te ofrecería lentas ropas de púrpura
o sedas temblorosas, tan frescas como el agua.
Pero esto no es Bagdad ni tampoco nosotros
un rico mercader
(has de fijarte: en Pigüi
no tenemos siquiera un mal mostacho
que llevar a la boca).
Así que sólo moda
de esa «prêt-à-porter» podemos ofrecerte;
moda igual a la de
alguna que otra tienda —no son muchas—
de esta ciudad prosaica y burguesota.
(Bueno, igual del todo no:
lo nuestro —ya me entiendes —suele ser
un poquitín distinto).

Vemos cómo este “poema disfrazado” comienza con una alusión literaria a Las Mil y Una Noches, recordándonos a los propios cuentos que se relatan en esta famosa obra. La adjetivación es un rasgo característico de la poesía, y aquí aparece varias veces, por ejemplo en lentas ropas de púrpura. Los paréntesis, frecuentes en la poesía de Víctor Botas, son destacables en el anuncio. Juega con la ironía en varias ocasiones: el mercader del que habla al principio, de luengas barbas, no se parece a los que representan Pigüi: no tenemos siquiera un mal mostacho que llevar a la boca. Por otro lado y refiriéndose a Oviedo, esta ciudad prosaica y burguesota, cabe destacar ese sufijo inusual en la última palabra, otorgándole a la ciudad un tinte caricaturesco.
Un texto no suele acabar con un paréntesis, siendo estos utilizados, normalmente, como apuntes que se pueden omitir, pero observamos cómo este sí termina de este modo, de nuevo utilizando la ironía y recordándonos, quizá, a una confidencia: Lo nuestro —ya me entiendes— suele ser un poquitín distinto. La palabra poquitín destaca, es un diminutivo característico de Asturias, pero también puede estar utilizado como rasgo infantil (no debemos olvidar que se anuncia ropa para niños).

En conclusión, tras este breve comentario, el anuncio parece una buena técnica publicitaria, a pesar de que a primera vista pueda parecer lo contrario debido a la extensión del texto. El impacto que en su día provocó en los lectores seguramente hizo que recordaran la marca en cuestión, jugando con una llamada de atención singular.

12. Corrección de algunos aforismos

En la entrada anterior veíamos los aforismos extraídos de la conferencia de Jaume Vallcorba como resumen de sus ideas clave. Un aforismo debe mostrar lo máximo con un número de palabras reducido, lo cual parece fácil, pero pueden surgir complicaciones a la hora de su redacción. En clase hemos corregido algunos de los aforismos expuestos por los compañeros para comprender, además, de lo que hablaba Vallcorba: la importancia de la edición, de pulir imperfecciones. Estos son algunos de ellos:

  • “El lector que ayude a pulir la obra.”

Esta oración está incompleta y por consiguiente resulta poco clara, no se sabe muy bien qué quiere expresar. Propuesta para su corrección: “El editor es un primer lector que ayuda a pulir la obra”.

  • “La lectura de antiguos libros nos conecta con el ‘yo’ del pasado y nos reconforta.”

Aunque la redacción en este caso no es un problema, el contenido podría expresarse de otra manera atendiendo, claro, al texto base cuya idea principal se ha intentado resumir. Habría que concretarlo un poco más; esta es una propuesta para su corrección: “Releer las obras que nos admiraron nos conecta con el ‘yo’ del pasado y nos reconforta.”

  • “El trabajo del editor consiste en reunir todo aquello que el autor le proporciona y modificarlo de forma que sea percibido como una sola unidad.”

Sería necesario pulir la idea general de este aforismo. Propuesta para su corrección: “El editor trata de mejorar la obra de forma invisible teniendo en cuenta la opinión del autor”.

11. "La pasión del editor" explicada por Jaume Vallcorba

Jaume Vallcorba, filólogo y editor, reivindicó la importancia de la edición durante tres décadas y hasta su muerte, el pasado 23 de agosto de este mismo año. El creador de las editoriales Quaderns Crema y Acantilado, poco antes de morir, dictó las que para él eran las claves de su oficio como editor en una conferencia que se pudo leer en uno de los números de Babelia, el suplemento cultural de ‘El País’. A propósito de la misma, hemos extraído ocho aforismos que pueden servir como resumen de sus ideas más relevantes:
  1. Al reencontrarse con los libros de su biblioteca, uno se reencuentra también con su ‘yo’ del pasado.
  2. La buena edición consiste en proponer a unos amigos que no conoces una lectura que pueda gustar, estimular y enriquecer.
  3. La calidad de la edición añade valor a su contenido.
  4. Editar un libro consiste en hacerlo visible entre una infinitud de obras, evitando que se pierda en un pozo sin fondo.
  5. El marco ayuda a profundizar en el contenido, lo destaca y guía al lector hacia un tipo de lectura, siempre en conversación con otros libros.
  6. Un clásico se vivifica en contacto con otros libros, unos ‘amigos’ que lo califican como tal.
  7. Un buen editor trabaja de manera invisible, ayudando así a focalizar la atención en la obra.
  8. Los libros nos acompañan y hacen de nuestra vida algo poéticamente habitable, ayudándonos a comprenderla


Para leer 'La pasión del editor', aquí

jueves, 30 de octubre de 2014

10. John Banville visita el Campus del Milán

El pasado jueves 23 de octubre, la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo recibió a John Banville, primer irlandés galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Letras. En el acto, celebrado en la biblioteca de la facultad y coordinado por Socorro Suárez, el escritor respondió a las preguntas de dos profesores y dos alumnas: Juan Tazón, Luz Mar González, Jennifer Galligan y Ángela Suárez.

Más adecuado sería decir que recibimos a dos grandes autores, pues bajo el nombre de Benjamin Black, un alter-ego que nace hace tan solo ocho años al margen de las novelas como el propio John Banville, el irlandés escribe de una manera muy diferente, al estilo de novela negra con historias con tintes oscuros. Gran parte de las peguntas giraron en torno a este asunto: “Todos somos dos personas distintas, el tipo que sale de la cama de su amante ya no es el mismo cuando se encuentra en la calle con su mayor enemigo” dijo el escritor, defendiendo esa “doble personalidad” que le caracteriza. La diferencia entre ambos nombres también radica en el proceso creativo, tal y como explicó. Como Black suele escribir a ordenador, de manera rápida, con voluntad de ser buen artesano, mientras que bajo la firma de Banville se esconde un trabajo quizá más profundo, redactando “frase a frase” a mano. El autor se centró en esa diferencia entre ambas voces que se desdoblan, procedentes en de una sola persona, mérito que fue reconocido por los asistentes.

Banville insistió en su fascinación por el pasado y cómo el ser humano no ha cambiado tanto como puede parecer. También habló de sus comienzos en el mundo literario remontándose a los años 70, comentando sus errores y cómo aprendió de ellos, como todo buen escritor, en relación a su primera novela histórica, Copérnico (1976) de la que, confesó, no está especialmente orgulloso a día de hoy al estar escrita en un tiempo en el que aún estaba encontrando su propia voz.


Después de tratar incluso temas sociales sobre el país natal del autor, el acto se cerró con un gran aplauso por parte de los asistentes. La decana, Cristina Valdés, le invitó a destapar una placa que conmemora su visita a la facultad, distintivo que será colocado junto a las de otros galardonados que visitaron  el campus, como Antonio Muñoz Molina o Leonard Cohen.